viernes, 21 de diciembre de 2012

Cullera prevé ingresar 5,6 millones del Manhattan pese al recelo del interventor


El interventor municipal advierte de que las cuentas incumplen la ley al no asumir el déficit de 3,6 millones de 2011


Terrenos donde está proyectado el macroplan urbanístico del Manhattan de Cullera.
Terrenos donde está proyectado el macroplan urbanístico del Manhattan de Cullera.  VICENT M. PASTOR

Tras tres años prorrogando sus cuentas, el gobierno local de Cullera (PP) espera aprobar el próximo viernes un nuevo presupuesto para el año 2013. Pero el documento, aunque esperado, llega viciado de fábrica. Pese a la crisis de las arcas municipales y a que la liquidación presupuestaria de 2011 se cerró con un déficit de 3,6 millones, las nuevas cuentas prevén que tanto los ingresos como los gastos totales alcancen los 26.016.000 euros.
Esto ha provocado que el interventor municipal advierta en un informe sobre «el incumplimiento» de lo exigido por la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, que obliga a presentar el nuevo presupuesto inicial con un superávit como mínimo igual a la cuantía del déficit de la liquidación de 2011, es decir, los -3,6 millones.
El artículo 193 de esta ley establece que, en caso de que la liquidación obtenga un remanente de tesorería negativo, se deberán reducir los gastos en la misma medida, solicitar un crédito o aprobar con superávit las cuentas del año siguiente. Pero el gobierno local de Cullera no ha adoptado ninguna de estas medidas y espera a que se recauden un total de 5,6 millones cuando se apruebe el proyecto de reparcelación del PAI de la Bega-Port, sector NPR-5, más conocido como el Manhattan de Cullera, según se justifica en la memoria de alcaldía y en el Informe Económico Financiero.
El ayuntamiento ha tenido que adelantar el pago del Pont de la Bega (4,7 millones), la glorieta anexa (76.225 euros), la Plaza Andrés Piles (790.045 euros) y la redacción del Estudio de Accesibilidad y Planeamiento de Mejora del Enlace de Acceso Sur a Cullera desde la N-332 (20.880 euros). Todas estas obras tendrán que costearlas los propietarios de los terrenos del Manhattan, pero la recuperación de todo estos pagos anticipados, que suman 5,6 millones, dependerá de la aprobación del proyecto de reparcelación del sector, «lo cual en estos momentos es de futuro incierto», según advierte el interventor.
Además, cabe señalar que, en un informe elaborado por el letrado asesor de Urbanismo, se recuerda que estos pagos los abonarán los propietarios que optaron por pagar en metálico la urbanización y estos representan el 22,6% de la superficie del Manhattan. Una vez aprobado el proyecto de reparcelación, estos propietarios tendrían un mes de plazo para pagar. Las cuentas municipales sí que cumplen el requisito de que los ingresos corrientes sean suficientes para cubrir los gastos corrientes y los gastos de amortización de los préstamos. Los ingresos suman 25,7 millones; mientras que los gastos y amortizaciones ascienden a 25 millones.
El proyecto no se atiene al Plan de Ajuste
El crédito solicitado hace unos meses por el Ayuntamiento de Cullera para pagar a los proveedores y que asciende a 20,3 millones, obligó a aprobar un Plan de Ajuste que estará en vigor hasta el año 2022. El plan que se envió al Ministerio de Hacienda era sobre un importe inicial de 18,8 millones; pero, al aumentar finalmente esta cantidad a 20,3 millones, el interventor municipal considera que «se deberían adoptar medidas adicionales» para ajustar el plan al crédito concedido.

PEPI BOHIGUES CULLERA