martes, 6 de agosto de 2013

Cullera aparca el Manhattan por carecer de los 91,4 millones que cuestan las obras de urbanización

Maqueta del Plan de la Bega-Port, conocido popularmente como el Manhattan del Xúquer.
Maqueta del Plan de la Bega-Port, conocido popularmente como el Manhattan del Xúquer. 

Después de cinco años desde que estallara la burbuja inmobiliaria y se desencadenara una crisis económica que ha dejado el sector de la construcción gravemente herido, el alcalde de Cullera y diputado de Turismo, Ernesto Sanjuán, ha reconocido que el desarrollo del macroplan urbanístico del Manhattan (PAI de la Bega-Port) tendrá que esperar a mejores tiempos por falta de liquidez para ejecutar las obras de urbanización.
En el pleno del pasado martes, el portavoz de Compromís, Pere Manuel, preguntó en qué estado se encontraba la tramitación del Manhattan y Sanjuán anunció que el Ayuntamiento de Cullera ya tiene terminado el proyecto de reparcelación pero, de momento, no se llevará al pleno para su aprobación porque el ayuntamiento tendría un plazo de dos años para ejecutar la urbanización y el consistorio (que es el urbanizador a través de la empresa municipal Emucsa) no dispone de dinero para ello. La urbanización de esta zona, situada junto a la desembocadura del Xúquer y a orillas del Mediterráneo, ascenderá a 91,4 millones y esa cifra astronómica deben asumirla los propietarios de los terrenos, que en su mayoría son inmobiliarias y empresas constructoras.
Pero el problema viene porque cerca del 70% de los propietarios han anunciado que pagarán la urbanización con terrenos y esto deja a las arcas públicas sin liquidez para ejecutar las obras ya que tendrían que pagar el 70% de estos 91,4 millones.
"Si se cambiara la financiación por parte de los propietarios podríamos ponerlo en marcha el mes que viene", aseguró Sanjuán. Pero, aunque la reparcelación está terminada, "no la podemos aprobar porque en dos años las obras deberían estar ejecutadas", añadió. Y "mientras no cambie la financiación, el ayuntamiento no puede aprobar la parte final de la reparcelación porque si no tendría que avanzar el dinero el ayuntamiento a cambio de unos terrenos que, en estos momentos, no sabemos el precio que tienen", detalló el alcalde.
Aparte de por la situación de crisis económica, la falta de liquidez de este proyecto ya era algo que se preveía porque el año pasado la Conselleria de Urbanismo, el Instituto Valenciano de Vivienda S.A. (Ivvsa) y el Ayuntamiento de Cullera estaban en conversaciones con diversos bancos para conseguir financiación, según reconoció el alcalde.
Además de ser uno de los mayores proyectos urbanísticos proyectados en la Comunitat Valenciana al prever la construcción de 33 torres de 25 alturas y 2 hoteles de 40 pisos, el Manhattan ha sido la gran promesa del PP de Cullera las dos últimas convocatorias electorales porque su construcción iba a generar centenares de empleos.

PEPI BOHIGUES CULLERA