martes, 20 de diciembre de 2011

Tavernes se opone al diseño del vial que une Cullera y la playa de Gandia

La proyección de una nueva carretera que conecte Cullera con la playa de Gandia ha generado polémica en Tavernes de la Valldigna. La Diputación de Valencia ha programado esta nueva vía, el proyecto de la cual ya se encuentra en fase de exposición pública en la capital de la Valldigna.
Vecinos de esta ciudad no ven con buenos ojos la infraestructura viaria, ya que Diputación pretende crear una nueva carretera por los términos de Xeraco y Tavernes.
Desde la Vall consideran que lo lógico no es hacer una nueva carretera, sino aprovechar el conocido como Camí Reial y adaptarlo. Este camino es lo que se conoce como carretera Nazaret-Oliva.
El vial transcurre entre la vía ferroviaria y el Camí Reial, con tres glorietas programadas. Una con la intersección en la carretera Tavernes-Playa, otra en la zona de la Séquia la Bova y la última en el límite del término de Tavernes y Xeraco.
Según la información facilitada por Diputación, la nueva vía tendrá dos carriles de 3'5 metros cada uno. Además, a cada lado se diseñará un arcén de 2'5 metros y unas bermas de 0'5 metros cada una.
La edil de Urbanismo, la socialista Carmen Canet, ha explicado que se ha remitido la información de este proyecto y una encuesta a diferentes entidades locales para que participen en las alegaciones al proyecto. Canet ha comunicado que en el Consell Agrari está toda la información para que los particulares puedan formalizar alegaciones.
Por lo que se refiere a la posición del gobierno, Canet ha manifestado que no ven lógico que se haga una carretera nueva que dejaría «llena de bifurcaciones toda la zona situada entre el Camí Marenys y la vía ferroviaria».
Consideran que la nueva carretera debería hacerse siguiendo el Camí Reial para reducir costes y aprovechar la vía que ya está acondicionada.
La exposición pública de este proyecto ha generado la reacción contraria de varios colectivos, como el Grup Muntanya Valldigna (GMV), quienes han sido los primeros en pronunciarse en contra del proyecto. El GMV pide que la nueva carretera se construya por el Camí Reial, ya que tendría una repercusión mínima sobre el terreno y resultaría mucho más económica. El GMV cree que la nueva vía tendrá una afección muy importante sobre el sistema de riego de la zona, dividirá campos y acabará con centenares de cultivos, además de resultar mucho más cara que si se amplía el Camí Reial.