viernes, 10 de febrero de 2012

Cullera confía en vender amarres del puerto deportivo a partir de 2013

Este año 2012 no es el más adecuado para impulsar de manera definitiva el proyecto de puerto deportivo y pesquero de Cullera. Hay que dejar que la crisis escampe para comenzar a vender amarres.
Ésta es la opinión de Paulino Bermejo, presidente del club náutico cullerense, quien considera que la mejor opción para desarrollar la esperada obra es tomarse las cosas con calma y dejar pasar entre 8 y 12 meses, periodo estimado y aproximado tras el cual podrían empezar a publicitarse los amarres, con lo cual ya estaríamos hablando de los primeros meses del próximo año 2013.
La obra, presupuestada en 38 millones de euros, contempla la construcción de 525 amarres en los 2.600 metros cuadrados aprovechables. Esta cantidad de amarres no está excesivamente bien vista por parte de Bermejo, quien considera que debería poder llegarse a una cifra mucho mayor, alrededor de los 750, para que el precio de cada uno de ellos pudiera bajar y ser competitivo y asequible a la vez.
Y es que aunque la intención de Cullera es que este proyecto «pueda ser el puerto de Madrid», los precios a los que los amarres saldrían a la venta en ningún caso podrán ser los de los años pasados, alrededor de 2.500 euros por metro cuadrado. «Estas cantidades serían inviables en la situación actual, considero que más de 1.800 euros por metro cuadrado no se podría pagar», destacó Bermejo.
La labor publicitaria a la hora de ofertar las plazas va a ser fundamental, según explicó, ya que se debe «animar a la gente» para adquirir uno de estos espacios desde donde disfrutar del mar Mediterráneo y más cuando existe la opción de llegar desde Madrid hasta la Ribera Baixa en algo más de una hora y media.
El proyecto de puerto deportivo y pesquero se encuentra incluido en el de la Bega, una gran zona que, desafiando a la crisis, ha comenzado a dar unos pasos que, en cualquier caso, el mercado determinará en un futuro cercano si son rápidos o no.
En la actualidad, el Consistorio cullerense se encuentra revisando todas las alegaciones presentadas después de que en el mes de septiembre se anunciara que se iba a exponer un proyecto que, como principal atractivo, incluye 2.200 plazas hoteles y cerca de 5.000 viviendas, de las cuales 1.170 serán protegidas.
Una vez que las alegaciones se resuelvan, se entregarán los correspondientes títulos a cada propietario y, posteriormente, la Conselleria incluiría este punto en uno de sus plenos, una decisión que, según insistió Bermejo, debería tomarse con cierta tranquilidad para haber superado la mayor parte posible de la crisis.
Una situación de crisis que también se ha notado en el propio club náutico, pues el propio Bermejo reconocía que han sufrido un descenso tanto en el número de socios (de 300 a 250) como en el de embarcaciones amarradas en las aguas cullerenses (de 250 a 150).
El proyecto turístico es el principal que desea impulsar el equipo de gobierno popular dentro de su programa, pues no en vano supondría triplicar la actual oferta hotelera de la ciudad. Sin embargo, desde la oposición, sobre todo desde las filas socialistas, se ha criticado el proyecto por considerar que la obra es megalómano.
El proyecto Bega Port también incluirá la construcción de 100.000 metros cuadrados de zonas verdes, el palacio de congresos, el auditorio al aire libre y una zona de ocio junto al nuevo puerto.