lunes, 27 de agosto de 2012

El emisario submarino ensucia la bahía de Cullera


Un estudio de la Politécnica propone ampliar un kilómetro el punto de vertido para alejarlo de la playa



 La situación no es nueva. Se repite cada verano desde hace años sin que las administraciones hayan puesto solución. La insuficiente capacidad de la depuradora de aguas residuales de Cullera, que no está preparada para atender a las 250.000 personas que se calcula pasan este trimestre por el municipio, y un emisario submarino mal ubicado, obsoleto y que vierte cerca de la costa y a escasa profundidad, ensucian cada verano la bahía de Cullera.
Aigües de Cullera, la empresa gestora del servicio, descarta que las manchas €oficialmente plancton y algas flotantes que han obligado a cerrar dos veces en menos de 15 días varias playas las causara un vertido de aguas residuales. Pero Levante-EMV ha tenido acceso a estudios realizado por un grupo de expertos en ingeniería marítima de la Universitat Politècnia de València que ya advirtieron hace diez años que la mala ubicación del emisario submarino de aguas residuales y la cercanía a la costa del punto de vertido esparcen aguas residuales hacia las playas provocando una contaminación que califican de «moderada». La situación no ha cambiado desde entonces porque el emisario es el mismo y no ha sido objeto de ninguna modernización.
Uno de los estudios, financiado por la Unión Europea en 2003 y basado en trabajos de campo realizado en la bahía de Cullera, concluye que, por su característica forma, la bahía ve agravados sus problemas medioambientales en verano cuando los vientos predominantes soplan de este y sudeste y dirigen los aportes del emisario submarino, construido en los años 70 en las cercanías de la desembocadura del Xúquer, hasta la zona norte de la bahía, donde el cabo de Cullera actúa como una especie de tapón. A ello se une que la desembocadura del río Xúquer, también en la propia bahía, aumenta el aporte de nutrientes a las aguas costeras. Así, la combinación de ambas fuentes emisario y río suele provocar la aparición y afloración de algas, y, según los técnicos, también están en el origen de la proliferación de medusas. En concreto, se detalla que el papel de los «nutrientes» del emisario submarino y la desembocadura dan lugar a procesos «de eutrofización y acumulación de algas»
.La playa de Cullera con tonalidad oscura tras la aparición de la mancha que obligó a cerrarla al baño el pasado 12 de agosto.
CARLOS ALÓS /ALZIRA