sábado, 22 de octubre de 2011

ROBABA FOTOS DE LAS LAPIDAS

El cementerio de Cullera ha venido sufriendo a lo largo de los dos últimos años una serie de robos de fotografías pertenecientes a diversas lápidas, al parecer todas ellas de mujeres. En concreto, y según ha podido saber  a través de fuentes municipales, un total de 18 retratos han sido sustraídos del campo santo hasta hace aproximadamente un mes.
La desaparición de las imágenes se ha venido produciendo a lo largo de los dos últimos años, lo que ha mantenido en vilo a los responsables municipales que ya en 2010 denunciaron el caso. Al principio, los robos eran puntuales y se llegó a pensar que serían los propios familiares quienes habían retirado las instantáneas con el fin de cambiarlas.
Pero el hecho de que cada vez faltaran más fotos en los nichos hizo pensar a las autoridades municipales que se encontraban frente un claro caso de sustracción malintencionada. Desde la concejalía responsable del mantenimiento del cementerio se reforzaron las medidas de seguridad ante la sospecha de que los hurtos podrían producirse durante la noche.
Tras la primera denuncia, dicen los encargados municipales, cesaron las desapariciones pero ha sido en 2011 cuando éstas se han reproducido con mayor intensidad. Las pesquisas de los operarios y la policía local centraron la investigación del tema en un sospechoso que, al parecer, podría padecer problemas mentales y cuya identidad no ha trascendido aunque se sabe que es vecino de Cullera. Un dispositivo de vigilancia montado por el ayuntamiento siguió los pasos del presunto autor quien, finalmente, resultó ser el profanador. Éste fue cazado "in fraganti" por los trabajadores del cementerio cullerense mientras robaba el retrato de una joven fallecida. La Policía local practicó la intervención pertinente en la que, según parece, encontraron un total de dieciocho fotografías escondidas en el domicilio del acusado.
Fuentes municipales insistieron en que las actuaciones se han limitado a la sustracción de los retratos pero que no se ha producido "en absoluto" ningún otro tipo de profanación de las tumbas.